Cuando hablamos de cómo se hace una gastroscopia, es importante saber que todo el proceso está estrictamente controlado para asegurar la máxima seguridad del paciente. En GASTEA, contamos con profesionales especializados para que la exploración sea precisa, segura y sin dolor.
Muchos pacientes, cuando nos preguntan cómo se hace una gastroscopia, también quieren saber si este procedimiento conlleva complicaciones. Por lo general, no suele haber problemas, ya que los riesgos son mínimos.
En casos muy raros, puede producirse un pequeño desgarro en la pared del esófago, estómago o duodeno. Otra posible complicación es que la zona donde se realiza una biopsia pueda sangrar. Este sangrado suele detenerse por sí solo o puede controlarse fácilmente con el gastroscopio, y es muy raro que sea necesario un tratamiento adicional.