Consiste en una exploración digestiva en la que se usa un colonoscopio, mediante el cual se hace una evaluación directa del recto, el colon y la parte final del intestino delgado (íleon terminal). El colonoscopio es un dispositivo delgado y flexible que permite la visualización directa del interior del colon gracias a un sistema integrado de video e iluminación, además de permitir la toma de biopsias (muestras de tejido) o la extirpación de pólipos, así como el tratamiento de puntos de sangrado u otras técnicas especiales.
La colonoscopia forma parte de la evaluación básica del paciente que presenta síntomas digestivos con sospecha de patología en colon y recto.
Se requiere una dieta baja en fibra desde 48h antes de la colonoscopia y desde las 24h hasta las 12h previas se recomienda una dieta líquida. La toma de una preparación evacuante especial comienza 12h antes de la cita, repartida en 2 dosis, habitualmente 12 y 6 horas antes de la colonoscopia. Desde 3 horas antes de la colonoscopia debe permanecer en ayunas previo a la realización de la misma. Debe tenerse en cuenta la toma de ciertos medicamentos especiales, como anticoagulantes y antiagregantes, e informar previamente al médico. En algunos casos especiales puede indicarse su suspensión previa. Si se realizan técnicas especiales de extirpación de pólipos, se le pueden dar indicaciones con respecto a ciertos medicamentos que tome habitualmente una vez finalizada la colonoscopia.
Habitualmente y salvo contraindicación, se utiliza medicación intravenosa por parte del médico especialista en Anestesia para la sedación profunda del paciente, con el fin de evitar las molestias de distensión y dolor abdominal que puede producir la exploración. Se introduce el colonoscopio previamente lubricado a través del orificio anal una vez el paciente se encuentra bajo sedación profunda. La realización de la colonoscopia no produce dolor bajo condiciones de sedación-anestesia. El procedimiento dura habitualmente 30-45 minutos.
El uso de medicación anestésica requiere la recuperación del grado de consciencia y el despertar del paciente de forma progresiva en una zona de observación. No podrá realizar actividades peligrosas como conducir durante las siguientes 8-12 horas, por lo que es imprescindible acudir acompañado al centro. El paciente puede presentar ciertas molestias leves o muy leves: cierto grado de mareo, distensión abdominal (por el uso de gas y el paso del colonoscopio)…que desaparecerán habitualmente en pocas horas. Generalmente se puede iniciar dieta líquida a las pocas horas, y reanudar la alimentación normal en 12-24 horas.
Tras el procedimiento se le entrega el informe de la colonoscopia, que se completará con posterioridad en caso de toma de muestras (biopsias) o extirpación de pólipos (polipectomía). Será necesario esperar unos días los resultados para poder tener la información completa del procedimiento en la consulta.
En nuestro centro de Medicina digestiva en Madrid disponemos de la tecnología necesaria para llevar a cabo este técnica.
