disbiosis intestinal

Existe un interés creciente en la microbiota intestinal debido a su reconocimiento como un actor clave tanto en la fisiología del hospedador como en el desarrollo de enfermedades. Además, en los últimos años se está investigando mucho en el área de la microbiota intestinal y parece que la disbiosis puede estar asociada, no solo a trastornos digestivos como el síndrome de intestino irritable (SII), sino también a trastornos metabólicos como la enfermedad de hígado graso, diabetes mellitus y enfermedades neurodegenerativas. La simbiosis entre el hospedador y las comunidades microbianas intestinales es esencial para la salud humana, y su alteración está fuertemente ligada a enfermedades gastrointestinales y extragastrointestinales.

¿Qué es la disbiosis intestinal y cómo afecta a tu salud?

En nuestro sistema digestivo habita una comunidad de microorganismos, bacterias, virus y hongos, que forman lo que conocemos como microbiota intestinal. Cuando este equilibrio se altera, se produce la disbiosis intestinal, un desequilibrio que puede afectar a tu salud más allá del aparato digestivo.

El microbioma, por su parte, es el conjunto del material genético de todos esos microorganismos. Podríamos decir que la microbiota intestinal son los habitantes del intestino, mientras que el microbioma es el manual de instrucciones que los regula.

  • Microbiota: Es una comunidad diversa de microorganismos que coloniza establemente el tracto gastrointestinal (TGI) humano desde el nacimiento, alcanzando su composición adulta alrededor de los 3 años. Esta comunidad incluye protistas, bacterias, arqueas, hongos y virus. El genoma colectivo de estos microbios (el microbioma) es 150 veces más grande que el genoma humano. La microbiota juega un papel fundamental en funciones como la digestión, el metabolismo, la función inmunitaria y la comunicación intestino-cerebro.
  • Eubiosis: Es el término que describe el estado de equilibrio y la relación mutualista entre la microbiota y el hospedador. En un estado de eubiosis, la microbiota contribuye al mantenimiento de la homeostasis gastrointestinal y al correcto funcionamiento del eje microbiota-intestino-cerebro. Una diversidad microbiana elevada se correlaciona positivamente con una salud óptima.
  • Disbiosis: Se define como una alteración o desequilibrio en la estructura, composición y función de las comunidades microbianas. Se asocia con un estado fisiológico alterado, como inflamación o aumento de la permeabilidad transepitelial, o con enfermedades en las que participa en la patogénesis, diagnóstico o tratamiento. La disbiosis puede implicar una reducción de organismos microbianos beneficiosos y un crecimiento excesivo de comensales potencialmente dañinos.

Eje Intestino-Cerebro

El eje intestino-cerebro describe la conexión bidireccional entre el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central, incluyendo la microbiota intestinal. Esta comunicación implica conexiones nerviosas, mediadores endocrinos como el eje HPA, mediadores inmunitarios y productos bioactivos microbianos. Las alteraciones en este eje se consideran el mecanismo fisiopatológico básico asociado a enfermedades como el SII, explicando también la comorbilidad con alteraciones psiquiátricas.

¿Cuáles son los síntomas de la disbiosis intestinal?

La sintomatología de la disbiosis es amplia e inespecífica. Los síntomas más frecuentemente reportados son distensión abdominal, dolor abdominal y diarrea. Otros pueden incluir aumento de la sensibilidad al dolor, fatiga, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño, pérdida de memoria y cambios de comportamiento. A pesar de la investigación, los síntomas siguen siendo inespecíficos y los recursos diagnósticos y terapéuticos validados son escasos.

La disbiosis intestinal puede estar presente en tu cuerpo durante mucho tiempo sin que lo notes, ya que no siempre muestra síntomas claros ni evidentes relacionados directamente con el aparato digestivo.

Síntomas como cansancio prolongado sin causa aparente, cambios en el estado de ánimo o digestiones lentas suelen retrasar un diagnóstico adecuado. 

Entre los síntomas más comunes relacionados con la disbiosis intestinal incluyen:

  • Hinchazón o gases excesivos.
  • Diarrea y estreñimiento.
  • Fatiga crónica y falta de energía.
  • Mal alimento (halitosis) o sabor de la boca.
  • Dolor de cabeza y dificultad para concentrarse.
  • Problemas en la piel (acné, rosácea, eccema).
  • Ansiedad o cambios de humor. 

También pueden aparecer intolerancias alimentarias, que se reflejan en problemas de la piel o en dolores de cabeza, como migrañas o cefaleas. Además, algunas personas con disbiosis intestinal pueden tener mayor predisposición a desarrollar enfermedades autoinmunes o neurodegenerativas.

¿Cómo afecta a nuestra salud la disbiosis intestinal?

El intestino está conectado con el sistema inmune, el sistema nervioso y el metabolismo, por lo que cuando se produce disbiosis intestinal, puede generar diversas complicaciones:

  • Mayor susceptibilidad a infecciones: la barrera intestinal debilitada permite que bacterias dañinas entren en el organismo con mayor facilidad.
  • Inflamación crónica de bajo grado: cuando el intestino no está sano debido a la disbiosis intestinal, puede afectar a todo el cuerpo, provocando inflamación persistente.
  • Cambios en el estado de ánimo: la microbiota intestinal influye directamente en la producción de neurotransmisores como la serotonina, lo que impacta en nuestro ánimo. Estas conexiones entre el sistema digestivo y el nervioso se estudian cada vez más desde la neurogastroenterología.
  • Desequilibrios hormonales: la disbiosis intestinal puede provocar cambios en el peso corporal y alterar el apetito.

Causas de la disbiosis intestinal

Son muchos los factores que pueden alterar el equilibrio de la microbiota intestinal. Entre los más comunes están:

  • El consumo de ciertos medicamentos, como protectores gástricos o analgésicos, que pueden afectar la microbiota.
  • Una alimentación rica en azúcares, ultraprocesados y grasas saturadas.
  • Factores genéticos que predisponen a la disbiosis intestinal.
  • Factores ambientales (cesárea, estrés, higiene excesiva).

Cómo identificar si tienes disbiosis intestinal

La disbiosis intestinal no es fácil de detectar, ya que sus síntomas suelen ser muy dispersos y poco específicos. Sin embargo, si sospechas que puedes padecerla, es importante acudir a un especialista.

En algunas ocasiones, se realizarán pruebas o estudios específicos de la microbiota intestinal. Sin embargo, en otros casos bastará con evaluar el estilo de vida y los hábitos para identificar posibles causas.

Existen limitaciones diagnósticas: los síntomas inespecíficos dificultan el diagnóstico. Las herramientas actuales incluyen perfil fecal, índices de disbiosis y de salud del microbioma, pruebas de aliento y cuestionarios, pero carecen de validación robusta por parte de sociedades médicas.

La investigación en microbiota ofrece oportunidades para nuevas estrategias preventivas y terapéuticas (dieta, probióticos, FMT), pero sin crear falsas expectativas: hacen falta ensayos controlados, biomarkers fiables y estudios longitudinales para avanzar hacia aplicaciones clínicas.

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