El tratamiento de la dispepsia puede variar dependiendo de la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. Las opciones de tratamiento pueden incluir el uso de medicamentos como inhibidores de la bomba de protones (por ejemplo, omeprazol) para reducir la producción de ácido estomacal, procinéticos para mejorar el vaciado gástrico, o neuromoduladores para regular la sensibilidad gástrica.
Además, los cambios en la dieta y los hábitos de vida, como evitar alimentos que desencadenen los síntomas, comer comidas más pequeñas y frecuentes, reducir el consumo de alcohol y dejar de fumar, pueden ser beneficiosos para controlar la dispepsia. En algunos casos, se puede recomendar terapia psicológica o manejo del estrés para abordar los componentes emocionales de la condición.
En GASTEA, centro médico digestivo en Madrid, ofrecemos servicios especializados en el diagnóstico y tratamiento de trastornos gastrointestinales, incluyendo la dispepsia y el dolor abdominal funcional, así como en neurogastroenterología. Nuestro equipo de expertos médicos cuenta con una amplia experiencia en el manejo de estas condiciones, utilizando las últimas tecnologías y tratamientos disponibles.