Se define como la capacidad de magnificar las imágenes endoscópicas en tiempo real sin perder definición de imagen, que permite la visualización en detalle de las estructuras vasculares y de patrón glandular del tracto digestivo. La magnificación se utiliza de forma combinada habitualmente con técnicas de cromoendoscopia para mejorar la definición.
La tecnología de magnificación y su uso clínico se iniciaron en Japón, y posteriormente el resto de la comunidad mundial ha ido introduciendo esta técnica, incluyendo a nuestro centro GASTEA en Madrid. Los endoscopios con capacidad de magnificación incluyen un sistema de lentes ópticas que permiten aumentar la imagen en el rango de 1,5-150 aumentos, llegando a poder observar la circulación de glóbulos rojos en la red capilar.