Dra. Elena Santos Pérez
MÉDICo DIGESTIVo ESPECIALISTA EN APARATO DIGESTIVO. PATOLOGÍA BILIOPANCREÁTICA
Especialista en Aparato Digestivo con dedicación preferente a la patología pancreatobiliar y experiencia en endoscopia digestiva avanzada, ecoendoscopia y CPRE. Licenciada en Medicina por la Universidad Autónoma de Madrid y especialista vía MIR en el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda.
Cuenta con formación especializada en pancreatología clínica y endoscopia pancreatobiliar intervencionista, incluyendo un fellowship en el Centre Hospitalier Universitaire de Nice y un Máster en Pancreatología Clínica y Quirúrgica por la Université Sorbonne de Paris.
Desarrolla actividad asistencial en consulta y endoscopia digestiva, y es profesora asociada de Gastroenterología y Hepatología en la Université Côte d’Azur. Es miembro de la SEED y de la ESGE.
Las lesiones subepiteliales gastrointestinales, conocidas comúnmente como lesiones submucosas, son crecimientos o masas que se desarrollan debajo del revestimiento del tracto digestivo.
Estas lesiones pueden ser benignas (no cancerosas) o tener potencial maligno (cancerosas) y pueden desarrollarse en cualquier parte del tracto digestivo, incluidos el esófago, el estómago, el intestino delgado o el colon.
Se desconoce la incidencia real de lesiones quísticas del páncreas, debido a que su detección puede variar según los estudios y las poblaciones evaluadas.
Sin embargo, en algunas series y estudios se ha observado que estas lesiones submucosas pueden encontrarse en aproximadamente el 0,5% de los pacientes que se someten a una gastroscopia.
La causa exacta de la aparición de las lesiones submucosas del tracto digestivo aún no se comprende completamente. Sin embargo, se ha observado que pueden estar relacionadas con ciertos factores, como mutaciones genéticas y anomalías en el desarrollo del tracto digestivo.
La mayoría de las lesiones subepiteliales del páncreas no causan ningún síntoma y se descubren incidentalmente durante una endoscopia o una prueba de imagen realizada por otros motivos.
En algunos casos, especialmente cuando las lesiones subepiteliales son más grandes o están ubicadas en ciertas áreas del tracto gastrointestinal, pueden causar síntomas y manifestaciones clínicas como: sangrado, dolor abdominal, hinchazón abdominal, cambio en las deposiciones.
El diagnóstico de las lesiones subepiteliales generalmente implica una ecografía endoscópica (EUS), que utiliza una pequeña cámara y una sonda de ultrasonido para ver la lesión y los tejidos circundantes.
Puede ser necesaria una biopsia o extirpación de la lesión para determinar si es benigna o maligna.
El tratamiento de las lesiones subepiteliales depende del tamaño y localización de la lesión, así como de si es benigna o maligna.
Las lesiones pequeñas que no causan ningún síntoma pueden no requerir tratamiento y pueden controlarse con el tiempo con exámenes endoscópicos regulares, algunas de ellas pueden ser resecadas mediante endoscopia
Las lesiones más grandes o aquellas que causan síntomas pueden requerir extirpación quirúrgica.
Las lesiones malignas pueden requerir tratamiento adicional, como quimioterapia.
La mayoría de lesiones subepiteliales permanecen estables, no producen síntomas y nunca degeneran, sin embargo, es importante hacer un seguimiento para realizar una detección precoz de cambios premalignos.
Es conveniente que consulte con un especialista en pancreatología para que pueda valorar su caso y aconsejarle. En GASTEA le ofrecemos asesoramiento especializado en pancreatología.
